Pablo Álvarez Cuesta – Tiramisú está cansado de actuar, 2026
1.000 €
Óleo sobre lino Belga
40x30cm
Pieza única
Tiramisú está cansado de actuar toma como punto de partida el caballo utilizado por Maurizio Cattelan en sus instalaciones: un caballo de carreras que, incluso después de muerto, continúa ocupando el escenario y desempeñando el papel que se le ha asignado. El animal aparece así atrapado en una representación que parece no terminar nunca, convertido en actor incluso cuando ya no puede actuar.
El espacio que lo rodea recuerda a la pintura metafísica, especialmente a través de la arquitectura del arco, que aparece aquí deteriorado y en ruinas. El escenario deja de ser un lugar estable y se convierte en una estructura que parece estar a punto de desaparecer. La arquitectura funciona como una especie de decorado teatral abandonado, donde todavía permanece el protagonista de una escena que ya no tiene función.
En la parte inferior, unas plantas en llamas introducen una imagen de destrucción que contrasta con la quietud del caballo. La naturaleza aparece también como algo artificial, construida y manipulada, hasta el punto de arder dentro del propio escenario. Entre el cuerpo del animal, las ruinas y las plantas incendiadas, la obra plantea un paisaje agotado: un lugar donde incluso aquello que parece natural forma parte de una representación que continúa cuando ya no queda nada que representar.


